Nos encontramos ante el reto de entrar con fuerza al siglo XXI. Siglo que nos ha mostrado por medio de la gestión y desempeño de países hermanos que la reducción de la pobreza resulta mucho más expedita y sostenible, a través de la generación de riqueza, producción y fomento de la actividad económica privada. No debemos apoyar dogmas per se, sino iniciativas o alternativas que funcionen en materia económica y social, así como las instituciones que fomenten el crecimiento económico, la generación de valor, la producción, el emprendimiento y el bienestar.
La Productividad es un Bien Social
