La concepción moderna de una nación, destaca que la misma debe entenderse como un sistema global, donde todos los sectores concurren en la medida de sus posibilidades y en la proporción de sus recursos, a la consecución de los objetivos permanentes y comportan obligaciones derivadas de su legítima actividad dentro del universo ya mencionado, con estricta sujeción a los fines que se definen como superiores al individuo, y acorde con los propósitos e intereses de la generalidad de personas e instituciones a través de la recta aplicación de los principios que conforman el Estado de Derecho y el diseño acertado de políticas sistémicas y factoriales, debidamente discutidas y concertadas entre los legítimos representantes del conjunto social.
El Estado y la Sociedad
